Un abrazo sincero
(Poema 13)
Al parecer mi vida no quiere cambiar, no quiere cambios,
No quiere luz ni esperanza, quiere seguir ciega de tanta oscuridad,
Aún no pasa tiempo suficiente, para que sane mi herida,
No los culpo, mi herida, una herida difícil de sanar o de olvidar,
Fue una daga al corazón lanzada por mi entorno,
Hiriéndome en seguida, me encuentro muy mal, muy triste,
Sin ganas de nada, no voy al colegio, lloro al recordar,
Lloro al soñar, mis sueños se convirtieron en pesadillas,
Mis ojos no quieren volver a ver la luz,
Al parecer mis ojos olvidaron a la luz, la ven como algo extraño,
Mis ojos le tienen miedo a la luz, se esconden cuando la ven llegar
Y prefieren seguir a la sombra, creada por tantas nubes de dolor, y llanto,
Que taparon el sol y volvieron negro mi amanecer.
Otro día pasó y mi mundo externo siguió ignorándome,
Haciéndome daño como si no existiera,
Devolviendo de forma punzante todo mi ego y soberbia,
Haciéndome sentir culpable de muchas cosas,
Incluso de cosas de las que no soy culpable.
Hace unos días se repitió esta historia,
Hice daño a mi piel para que el sufrimiento,
A mi corazón deje de hacerle daño,
Al parecer no fue suficiente,
Aun oigo sus gritos de dolor,
Mi orgullo es el único al que no ataca mi dolor,
Mi orgullo es el único que me dice:
“Si para el mundo no eres nada, el mundo para nosotros también es nada”,
Mi orgullo es el único que impide, que el filo de mi cuchilla,
Abrace de nuevo a mi piel,
Ni yo, ni mi corazón lo pensamos mucho,
Mi piel necesitaba un abrazo, y nadie se lo daba,
Entonces fue corriendo a abrazar a mi cuchilla,
A mi piel no le importaba el dolor que le producía,
Sólo quería un abrazo,
Y fue entonces, que mi cuchilla abrazó más fuerte,
Le hizo daño, mucho daño, pero a mi piel no le importaba,
Al fin mi cuerpo pudo llorar por primera vez,
Y tenía razón, mi cuerpo también se ahogaba en llanto,
Había tragado ya, muchas lágrimas derramadas,
Mi cuerpo estaba triste, empezó a llorar y a desfogar toda la sangre
Envenenada de tristeza e indiferencia,
Al fin mi corazón encontró paz y mis ojos vieron una luz que no los dañaba,
A la que no le temían y al fin pudieron dormir en paz,
Aunque sea por algunas horas,
Aunque sea por algunas horas soñaron con un amanecer incierto,
Aunque sea por algunas horas mi alma estuvo en paz y armonía,
Aunque sea por algunas horas, yo volví a soñar,
Para no volver a despertar…
JvB
No hay comentarios:
Publicar un comentario